Recientes estudios demuestran que fumar agrava la condición conocida como hígado graso mientras que el consumo moderado de café contribuye a mejorarla.

Un café y un cigarrillo son, para muchos, una pareja inseparable. Para quienes los consumen –y además tienen indicios de una condición conocida como hígado graso, que en Chile afecta a más del 20% de la población- hay buenas y malas nuevas.

El hígado graso está estrechamente asociado a la obesidad y a la resistencia a la insulina por lo que los resultados de estudios realizados recientemente en Estados Unidos, Japón e Italia son particularmente interesantes.

La revista Hepatology, de la Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades del Hígado, presentó una investigación realizada en el Hospital Clínico de Barcelona, por el Dr. Ramón Bataller y sus colaboradores (1). Su trabajo sugiere que el cigarrillo y el consumo de fructosa, un tipo de azúcar, pueden empeorar la condición del hígado graso.

El Dr. Bataller trabajó con ratas obesas. A un grupo de ellas las expuso al humo de dos cigarrillos diarios, cinco días a la semana durante 4 semanas al cabo de las cuales encontró que los animales mostraron un significativo incremento en los niveles de las transaminasas en sangre, que son un indicador de enfermedad hepática mientras que este efecto no fue observado en el grupo control. Sobre la base de sus resultados, los autores concluyeron que el tabaco podría agravar el hígado graso y determinar el desarrollo de una enfermedad hepática más avanzada, incluyendo la cirrosis en quines lo consumen.

En relación con el café, un trabajo desarrollado por especialistas de la Universidad de Nagoya, Japón, demostró que el consumo habitual de cafeína reduce el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 y mejora el hígado graso (2). Empleando Ratones espontáneamente diabéticos, los autores demostraron que la ingestión de café previene el desarrollo de la hiperglicemia y mejora la sensibilidad a la insulina reduciendo el desarrollo de hígado graso en estos animales. El efecto fue atribuido en parte a la reducción de la expresión de algunas “adipokinas”. Estas últimas son substancias producidas por el tejido adiposo (grasa corporal) que son capaces de modular la acción de la insulina. Ello otorga un potencial antidiabético a la cafeína. Esta observación, se suma a otra publicada recientemente em la revista Digestive Diseases and Sciences (3) y efectuada en humanos. En dicha investigación, donde se incluyeron 137 pacientes con hígado graso, se demostró que el consumo de café se asocia inversamente con la intensidad de esta condición evaluada ecográficamente. En otras palabras a mayor consumo de café, menos hígado graso.

El café contiene numerosas sustancias, entre ellos la cafeína, que parecen afectar el metabolismo de la glucosa en animales. Sin embargo no se ha determinado cuál de estas sustancias es la que ejerce la acción antidiabética ya que varios estudios han relatado que el consumo de café descafeinado también incide en la reducción del riesgo de diabetes tipo 2. Estas investigaciones demuestran además que el café ejerce también un efecto beneficioso sobre el hígado al disminuir la acumulación de grasa en este órgano así como los niveles de lípidos en la sangre. Los efectos benéficos del café sobre el hígado han sido sugeridos en otras condiciones como la cirrosis y el cáncer hepático.

Así las cosas, hay de dulce y agraz. Un buen café puede ser saludable, pero nunca acompañado de un cigarrillo . Cada día hay más pruebas de que fumar implica consumir cientos de sustancias tóxicas que no ejercen ninguna acción benéfica para nuestro cuerpo y que al contrario son extraordinariamente nocivas para la salud. El café en cambio parece tener beneficios no anticipados sobre la salud.

FUENTES:

  • Cigarette smoking exacerbates nonalcoholic fatty liver disease in obese rats. Hepatology . 2010 May;51(5):1567-76.
  • Coffee and caffeine ameliorate hyperglycemia, fatty liver, and inflammatory adipocytokine expression in spontaneously diabetic KK-Ay mice. J Agric Food Chem . 2010 May 12;58(9):5597-603.
  • Protective Role of Coffee in Non-alcoholic Fatty Liver Disease (NAFLD). Dig Dis Sci . 2010 Feb 18.
  • Review article: possible beneficial effects of coffee on liver disease and function. Aliment Pharmacol Ther. 2007 Jul 1;26(1):1-8